Rosa María operada de un adenocarcinoma en el Centro Laparóscopico Dr. Ballesta

Antes de comenzar la descripción de mí experiencia, quiero agradecer al Dr. Carlos Ballesta López y a todo su equipo (secretarias, ayudantes de quirófano, anestesistas, etc.) todo lo que han hecho por mí y me han soportado a lo largo de los años que llevo visitándolos desde que entré por primera vez en su consulta.

Mi caso comenzó el día que cumplía los 60 años. Ese día, tan señalado para mi, me diagnosticaron un adenocarcinoma de recto que fue detectado como resultado de una colonoscopia y su posterior análisis patológico. Como es lógico, en aquel momento, el mundo se me vino encima, estaba muy afectada  y con una gran ansiedad, me tenían que hacer algunas pruebas que el caso requería para ver la evolución del tumor y los resultados de las mismas se hacían esperar. Fue entonces cuando acudí con mi marido a la consulta del Dr. Carlos Ballesta López, donde le expuse mi caso. Él viendo la angustia que manifestaba y que no sabía como abordar, me comentó todo lo que se debía hacer e inmediatamente se puso manos a la obra, de forma que solicitó todas las pruebas necesarias, de forma urgente, para estudiar si podía operarme inmediatamente y la manera de llevarla a cabo, y para no perder tiempo el mismo día inicié el preoperatorio. En el plazo de dos semanas me intervino quirúrgicamente.

La operación fue larga, pero gracias a Diós salió todo bien, conservando el tubo digestivo todas sus funciones y comenzando el periodo postoperatorio con normalidad. A los cuatro días empecé  a tomar alimentos y todo iba normal.

Pero como a veces las cosas no son tan sencillas, tuve que entrar de nuevo al quirófano, cuando solo había transcurrido una semana de la intervención,  pues la cicatriz presentaba una pequeña fuga, lo que me originó dolores extremadamente intensos.

En este momento el Dr. Carlos Ballesta López creyó oportuno hacerme una ileostomía de manera que la herida cicatrizara lentamente y no tuviera más problemas, así que a partir de ese momento pasé estar acompañada permanentemente de una bolsa durante los 11 meses posteriores, con todas las  molestias y los cuidados que ello precisaba. Durante este periodo llevé a cabo los tratamientos de quimioterapia y radioterapia que mi enfermedad requería según el criterio de mi oncólogo.

Una vez finalizado el protocolo anterior me puse nuevamente en las manos del Dr. Carlos Ballesta López para que cerrara la ileostomía y pudiera recuperar toda la función digestiva. En esta ocasión la intervención fue muy bien  tal como había indicado el doctor que ocurriría.

Ahora estoy siguiendo periódicamente las revisiones establecidas y de momento estas son normales, lo que me hace olvidar los malos momentos pasados.

Para mí y mi familia estos tres años han sido duros, pero no he dejado de visitar al doctor Ballesta siempre que lo he creído oportuno y éste así como todo su equipo siempre ha tenido conmigo y los mios palabras de cariño, ánimo y un trato exquisito.

Como conclusión final decir que para llevar esta enfermedad es muy importante la intervención de un buen cirujano, oncólogo, etc. y también que estos sepan atender en cada momento las dudas que nos surgen y en esto la amabilidad y cercanía de los equipos por los que he pasado me han permitido creer que de esto voy a salir.

¡Gracias a todos!