Divertículo de esófago

Diagnóstico de el Divertículo de Esófago

Los Divertículos de Esófago son una afección rara. Están formados por una bolsa de mucosa que atraviesa la capa muscular, y que por la presión de los alimentos que entran en su interior, aumenta de tamaño con el tiempo constituyendo un verdadero saco.

Dependiendo de su localización se dividen en tres tipos:

  • Faringoesofágicos o de Zenker
  • Epibronquiales
  • Epifrénicos

Los síntomas que producen varían con el tamaño y su localización. Los síntomas principales son:

  • Regurgitación de los alimentos ingeridos pocas horas antes (nos vienen a la boca sin digerir).
  • Por la noche al acostarnos pueden pasar alimentos y saliva al pulmon produciendo tos nocturna y neumonitis de repetición, incluso neumonías (pulmonías).
  • Los divertículos grandes pueden producir disfagia (dificultad para tragar) e incluso perforación del esófago por alimentos duros que se introducen en el interior del divertículo (complicación muy grave).
  • Con el tiempo pueden degenerar y transformarse en un cáncer.

Tratamiento de el Divertículo de Esófago

El Divertículo de Esófago que no produce síntomas y que no es muy grande no necesita tratamiento. Pero cuando crece o dan alguno de los síntomas anteriormente descritos, la única posibilidad de tratamiento es la cirugía y extirpación (quitar) del divertículo.

En décadas pasadas, esta cirugía se realizaba por toracotomía (abriendo el tórax), dejando como secuelas importantes cicatrices y secuelas funcionales (respiratorias y musculares) importantes. Actualmente, esta cirugía puede realizarse por toracoscopia, a través de cuatro orificios de 5 milímetros, lo que permite no dejar cicatrices y dar el alta en 48 horas, sin las secuelas que producía la cirugía abierta