Cáncer de esófago

Diagnóstico de Cáncer de Esófago

El Cáncer de Esófago representa menos del 3% de todos los cánceres digestivos y tiene una gran agresividad y malignidad. Aunque se presentan con mayor frecuencia a partir de la sexta década de la vida, cada vez afecta a gente más joven. Existen dos estirpes distintas de cáncer de esófago: el carcinoma epidermoide y el adenocarcinoma:

  • Carcinoma epidermoide se origina de células epiteliales de la mucosa del esófago. Se ha demostrado con claridad que el tabaco, el alcohol y la falta de higiene bucal predisponen a padecer este tipo de cáncer.
  • Adenocarcinoma también se origina de la mucosa del esófago, pero de otro tipo de células. Suele localizarse en los segmentos finales del esófago (cerca del estómago). El Reflujo Gástrico-Esofágico, que provoca esofagitis severa y esófago de Barret, suele ser la causa predisponente para padecer este tipo de cáncer.

El síntoma principal es una Disfagia (dificultad para tragar) progresiva, primero a sólidos (se engancha la carne al comer) y luego líquidos (agua). Se acompaña de pérdida de peso y afectación del estado general (cansancio, perdida de apetito, anemia).

El diagnóstico se realiza por radiología (tránsito digestivo) y endoscopia que permite tomar de biopsias.

Tratamiento de Cáncer de Esófago

El tratamiento quirúrgico debe realizarse después de valorar la extensión del tumor, pues si infiltra a órganos vecinos (aorta, diafragma, etc.) o presenta metástasis (implantes en otros órganos), la cirugía sólo tiene un papel paliativo. La cirugía, consistente en realizar una esofaguectomía, sólo cura los tumores pequeños (T1, T2), por ello es importante el diagnóstico y tratamiento precoz de estos pacientes (al inicio de los síntomas). En los casos más avanzados, la cirugía se complementa con la quimioterapia y la radioterapia para lograr un mayor índice de curación.

La Cirugía Laparoscópica constituye el mejor método para determinar si es extirpable o no el tumor (extensión y fijación a órganos vecinos) sin necesidad de abrir el tórax y agravar la situación del paciente que suele estar deteriorado. Una vez determinada la resecabilidad del tumor (casos en que el tumor es extirpable) un equipo entrenado puede proseguir y realizar la cirugía por laparoscopia y/o toracoscopia