Hernia de hiato y reflujo gástrico-esofágico

Diagnóstico de la Hernia de Hiato el Reflujo Gastrico-Esofágico

En el extremo final del esófago se halla el esfínter esofágico inferior. Éste, habitualmente está cerrado, con lo cual el contenido ácido del estómago no puede ascender hacia el esófago. Cuando este mecanismo falla se produce el Reflujo Gástrico-Esofágico (RGE). El RGE se ve favorecido, además, en situaciones de aumento de la producción de ácido por el estómago y cuando existe un trastorno de la contractibilidad del esófago que no vacía bien en el estómago.

La Hernia de Hiato o Hernia de Estómago se produce cuando parte del estómago o, a veces incluso todo el estómago, pierde su situación intraabdominal y se halla desplazado hacia el tórax. Existen dos tipos de hernia de hiato: por deslizamiento (la más frecuente) y la paraesofágica. Aunque la hernia de hiato puede cursar asintomática, frecuentemente se acompaña de RGE. Asimismo, puede haber RGE sin Hernia de Hiato.

El síntoma principal del RGE es el dolor retroesternal a modo de "quemazón" en el centro del pecho. Suele acontecer después de las comidas y calma con antiácidos y bebidas alcalinas, como la leche. El ejercicio y el sobrepeso suelen agravar los síntomas.

El diagnóstico se realiza mediante: una endoscopia digestiva alta, una pH-metría (medición de la exposición de ácido en el esófago durante 24 h.) y una manometría (medición de la presión del esfínter esofágico inferior).

Las complicaciones del RGE son:

  • Esofagitis: inflamación del esófago por reflujo ácido. Existen 4 grados según la gravedad y progresión de la enfermedad.
    • Grado I:   inflamación leve de un trozo de la mucosa esofágica.
    • Grado II:  inflamación de toda la mucosa con úlceras superficiales.
    • Grado III: ulceraciones profundas con fibrosis de la submucosa. Puede haber un acortamiento muscular del esófago.
    • Grado IV:  estenosis (cierre) del esófago con severa fibrosis.
  • Esófago de Barret: es un cambio del tapizado celular normal del esófago por otro anormal. Es una lesión premaligna, es decir, puede degenerar en un cáncer y ocurre en una fase avanzada de la esofagitis.
  • Hemorragia: es una complicación de la esofagitis en la cual se producen úlceras que pueden sangrar.
  • Neumonitis por broncoaspiracion: al haber reflujo, puede ascender el contenido gástrico hasta la faringe y producir pequeñas aspiraciones produciéndose, entonces, neumonitis o infecciones respiratorias.

Tratamiento de la Hernia de Hiato el Reflujo Gastrico-Esofágico

El tratamiento del reflujo gastroesofágico debe establecerse a tres niveles:

  1. Consejos dietéticos y posturales.

    Dado que los síntomas de ardor y quemazón aumentan cuando el paciente se acuesta, agacha o realiza esfuerzos que aumenten la presión intraabdominal es aconsejable:

    • No acostarse ni agacharse recién comidos pues la comida y los ácidos suben al esófago produciendo síntomas.
    • No ponerse cinturones ni fajas ni ropa apretada que aumenten la presión abdominal.
    • Levantar la cabecera de la cama 10 a 15 cm durante la noche para dormir pues así es menor la cantidad de ácido que sube al esófago.
    • La pérdida de peso en las personas obesas mejora los síntomas pues la grasa intraabdominal empuja el estómago hacia el tórax y agrava los síntomas. Es lo mismo que sucede en el embarazo donde se acentúan los síntomas por el desplazamiento de las vísceras hacia el tórax.
    • Evitar alimento y sustancias como el café, chocolate, cacao, alcohol y tabaco entre otras, que producen relajación del esfínter esofágico inferior y por consiguiente favorecen el ascenso de ácidos al estómago.

  2. Medicación que controle los síntomas.
  3. El objetivo de los medicamentos es:

    1. Disminuir o contrarrestar la acidez gástrica.
    2. Aumentar el tono del esfínter esofágico inferior.
    3. Aumentar el peristaltismo del esófago para favorecer el vaciamiento de ácidos de éste.

    Es necesario realizar endoscopias de control para comprobar que la esofagitis desaparece.

  4. Cirugía.
  5. Debe realizarse tratamiento quirúrgico cuando aparecen las complicaciones arriba descritas a pesar de haber efectuado un correcto tratamiento dietético, postural y médico. Consiste en cerrar los pilares del diafragma, dejar el cardias es situación intraabdominal y realizar una funduplicatura (mecanismo antirreflujo consistente en realizar una especie de bufanda con el estómago alrededor del esófago). Las funduplicaturas más habituales son la operación de Nissen y la operación de Toupet. El abordaje más adecuado es por laparoscopia.