Tumores sólidos hepáticos

Diagnóstico de los Tumores Sólidos Hepáticos

En el hígado pueden aparecer distintos tipos de tumores. Algunos son benignos y otros son auténticos cánceres. Para el estudio de los tumores hepáticos es fundamental determinar si el tejido hepático es sano o si presenta cirrosis (hepatitis crónica). El mejor método para estudiar los nódulos hepáticos es el TAC helicoidal.

Tumor Sólido en Higado con Cirrosis (Hepatocarcinoma)

Es el llamado Cáncer de Hígado y se produce casi sin excepción sobre Hígado Cirrótico. Suele asociarse al virus de la Hepatitis C y menos frecuentemente al B. Cualquier nódulo hepático detectado en un paciente con cirrosis debe considerarse un hepatocarcinoma hasta que no se demuestre lo contrario. Su tratamiento pasa por la extirpación quirúrgica o el trasplante de hígado en algunos casos. Existe un tipo raro de hepatocarcinoma que se llama fibrolamelar que se produce sobre hígado sano.

Tumor Sólido en Higado Normal

  • Adenoma: tumor benigno que suele presentarse en mujeres jóvenes que han tomado anticonceptivos orales durante largos períodos de tiempo y suelen desarrollarse durante el embarazo. Deben operarse cuando son de gran tamaño puesto que entonces el riesgo de que sangren es alto.
  • Metástasis: las metástasis son implantes tumorales procedentes de cánceres originados en otros órganos. Es el cáncer maligno hepático más frecuente. Aunque cualquier cáncer puede causar metástasis hepáticas, las producen más frecuentemente los tumores digestivos (colon, páncreas, estómago, etc). Está aceptada la extirpación quirúrgica de metástasis de Cáncer de Colon puesto que puede ser curativa y alarga la supervivencia. En el resto de cánceres no se ha demostrado su utilidad.
  • Hemangioma: es el tumor hepático más frecuente (hasta un 5% de la población). Es benigno y nunca maligniza. Está constituido por un entramado de estructuras vasculares (es como un "ovillo de capilares") y muy raramente causan síntomas. No deben operarse.
  • Otros: Hiperplasia nodular focal, Colangiocarcinoma, Hamartoma, Angiosarcoma, Hemangioendotelioma, etc.

Tratamiento de los Tumores Sólidos Hepáticos

La cirugía hepática consiste en la extirpación (resección) del segmento hepático afectado siendo en ocasiones necesaria la resección de un lóbulo hepático completo. Actualmente se están realizando resecciones hepáticas por laparoscopia. Esta es una técnica muy compleja y que debe realizarse en centros con experiencia e infraestructura suficiente.