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ACALASIA

Diagnóstico de la Acalasia

La Acalasia o Achalasia es una enfermedad que se caracteriza por existir una hipertonía del Esfínter Esofágico Inferior (EEI) que está situado en la unión del esófago con el estómago. Al no relajarse el EEI al paso de los alimentos se produce una dificultad para tragar (disfagia).

Los síntomas consisten en Disfagia (dificultad para tragar), vómitos alimentarios y de saliva blanca, regurgitación de alimentos a la boca y broncoaspiraciones con tos y neumonías de repetición. Con el paso de los años puede degenerar y transformarse en un cáncer. El paciente puede presentar dolor intenso retroesternal (junto al corazón), que lo refiere como un nudo al tragar y es de forma discontinua.

Esta enfermedad producida por una alteración de las terminaciones nerviosas del EEI o como complicación de la Enfermedad de Chagas (muy frecuente en Sudamérica), se diagnostica mediante tránsito esofágico, endoscopia y manometría esofágica (esta última prueba es específica).

Tratamiento de la Acalasia

El tratamiento más efectivo es la cirugía, si bien se han utilizado otros tratamientos como la dilatación neumática forzada del EEI o la inyección de toxina botulínica. La dilatación neumática está cada vez más abandonada por presentar elevado riesgo de perforación esofágica (complicación grave con alta mortalidad).

La intervención quirúrgica consiste en realizar una cardiomiotomía de Heller que consiste en cortar las fibras del EEI que impiden el paso de los alimentos al estomago y producen disfagia. Clásicamente era obligado abrir el tórax y/o abdomen para ello. Quedaban importantes secuelas como amplias cicatrices, insuficiencia respiratoria y trastornos musculares funcionales. Actualmente, es de elección que dicha intervención se realice por Cirugía Laparoscópica. Esta técnica permite, a través de cinco pequeños orificios de 5 mm realizar la operación sin abrir el enfermo, quedando libre de enfermedad. En el plazo de cuarenta y ocho horas puede abandonar la clínica para hacer una vida completamente normal. La técnica quirúrgica consiste en seccionar las fibras musculares del EEI y de la parte final del esófago. La intervención se realiza con control endoscópico intraoperatorio para comprobar la perfecta realización de la técnica.