banner-cirugia-obesidad

HERNIA INGUINAL

Diagnóstico de la Hernia Inguinal

Hablamos de hernia cuando existe un orificio en la pared abdominal por donde protuye el contenido del interior de la cavidad abdominal. Las hernias más frecuentes son las inguinales. En la región de la ingle existe el conducto inguinal que es un trayecto a modo de túnel cuyas bocas de entrada y de salida son dos orificios naturales, el orificio inguinal interno y el externo. Por el conducto inguinal discurren el conducto espermático en el hombre y el ligamento suspensorio del útero en la mujer. Hablamos de Hernia Inguinal cuando existe una protusión de un saco que contiene vísceras abdominales, generalmente el intestino recubierto por el peritoneo, a través de alguno de estos dos orificios inguinales que son zonas de debilidad de la pared abdominal. Esta permeabilidad del conducto inguinal, por donde protuye el saco herniario, puede ser congénita (se tiene desde el nacimiento) o bien adquirida (aparece a lo largo de la vida). La aparición de hernias inguinales se ve favorecida por todo aquello que suponga realizar esfuerzos y aumentar la presión intraabdominal (levantar cajas, deportes de gimnasio, embarazo, etc.).

El diagnóstico de las hernias es clínico y consiste en la observación de un bulto blando a nivel de la ingle que sale y entra. Puede llegar a palparse con el dedo los bordes del orificio por donde protuye la hernia. En casos de hernias muy pequeñas, éstas sólo se detectan al colocar al paciente en pié y hacerle toser.

Cuando una hernia se estrangula significa que sale al exterior y no puede volver a introducirse dentro de la cavidad abdominal. Cuando sucede esto el paciente presenta dolor intenso a nivel de la ingle, debiendo operarse de urgencias por el riesgo de perforación del intestino que hay dentro de la hernia.

Tratamiento de la Hernia Inguinal

El único tratamiento definitivo de la Hernia Inguinal es la cirugía. Mientras se espera a operarse hay quien aconseja utilizar bragueros que contengan la hernia. Existen múltiples técnicas para reparar quirúrgicamente hernias. La más habitual es la colocación de una malla (tela sintética) que sella el orificio por donde protuye la hernia. Este tipo de cirugía se puede realizar sin necesidad de utilizar anestesia general, de modo que se duerme al paciente de cintura para abajo e, incluso, utilizando sólo anestesia local (sólo se duerme la zona que se va a operar). Al no utilizar anestesia general, no se requiere ingreso hospitalario, el paciente se opera por la mañana y queda en observación, pudiendo irse por su propio pie a su domicilio de 4 a 6 horas después de operarse. La cirugía de la hernia puede hacerse por laparoscopia, estando especialmente indicado en casos de hernias complejas recidivadas ya operadas previamente.