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QUISTES ESPLÉNICOS

Diagnóstico de los quistes esplénicos

Los tumores benignos y quistes del bazo (esplénicos) son muy infrecuentes y, generalmente, no producen ningún tipo de síntomas, siendo diagnosticados al realizarse alguna exploración (ecografía, TAC, resonancia magnética, etc.) por otro motivo. Lo más habitual es que se trate de quistes simples cuyo contenido es acuoso e inofensivo. En otras ocasiones pueden ser Quistes Hidatídicos (conocidos vulgarmente como «quistes de perro») que son más peligrosos, pues pueden romperse en la cavidad abdominal y provocar un shock anafiláctico. Otras lesiones de aspecto quístico que pueden aparecer en el bazo son los hemangiomas. Aunque es raro, en el bazo, al igual que en cualquier otro órgano, pueden desarrollarse tumores benignos tipo fibromas, adenomas, etc. o malignos tipo sarcomas, etc. En el apartado previo (Bazo y enfermedades hematológicas) se comentan las enfermedades hematológicas en las que el bazo juega un papel importante (linfomas, púrpuras, etc.).

Tratamiento de los quistes esplénicos

Los Quistes Hidatídicos deben operarse siempre que presenten signos de estar activos (no calcificados). Los quistes simples habitualmente no se operan, sólo en casos muy raros en que son muy grandes y provocan compresión de órganos vecinos. La extirpación del bazo (esplenectomía) puede realizarse con seguridad por laparoscopia.